En la Facultad de Derecho no nos enseñan habilidades blandas; de hecho, no solemos desarrollarlas si no deseamos capacitarnos en tal sentido.
En consecuencia, a la hora de negociar no contamos con los recursos necesarios para llevar adelante gestiones que tengan en cuenta recursos diferentes al encuadre jurídico del caso y como obtener el resultado deseado por nuestro cliente.
Aprendimos a negociar trasladando a la mesa de negociación el mismo chip que usamos para litigar, lo cual nos ha llevado a vincularnos con la contraparte sosteniendo posiciones sin indagar en los intereses de las partes.
En esta falencia de habilidades para llevar adelante negociaciones exitosas, uno de los puntos en los cuales no reparamos es el lenguaje corporal.
Tanto nuestro cuerpo como el de los demás también intervienen en la negociación.
En este video te cuento más!